Inseguridad me dije a mi misma una y otro vez intentando convencerme, es solo inseguridad. Las pastillas yacían en mi mano como quien yace en las manos de… Dios?
La verdad es que siempre estuve algo así como obligada a creer, desde pequeña que mi madre me decía: La falta de Dios te convertirá en alguien como tu padre. Siempre deteste esta idea. No es que mi padre mereciera morir o algo por el estilo, es solo que todo hubiera sido mejor sin él. Recaí infinitas veces en el error de culparlo por mis fracasos, y aun ahora, que mi vida está por terminar me reafirmo y auto consuelo de que todo es su culpa, lamentablemente, hacerlo responsable de mi destino seria otorgarle demasiada participación en mi vida por lo que no me queda más que reconocer que la única causa de mi fin es el comienzo de mi desdicha. Siempre fui media dramática, algo así como un sueño frustrado de hacer de mi vida una tragedia, un sueño que por fin hoy llevaría a cabo, pero me cuestiono, quiero decir, es todo esto un intento de terminar con mi sufrimiento o es solo un capricho adolecente de llamar la atención?
Siempre me gusto hacerme notar, en un principio, esa era mi máxima motivación para hacer las cosas bien, esforzarme por algo y lograrlo, pero luego que pasaron los años y la monotonía me fue desgastando elegí el camino fácil, descubrí que un castigo, duraba más que una felicitación y un mal comportamiento daba más para hablar que una obra caritativa, poco a poco me fui hundiendo en el abismo que yo misma cree y comencé a sentirme vulnerable frente a un mundo que según yo giraba a mi alrededor.
Depresión dijo el psicriata, mala influencia dijo mi madre, la locura de sus padres dijeron mis amigos, no tienen idea, digo yo. Todos tienden a echarle la culpa a factores externos por mis preocupaciones, problemas, traumas, etc. Pero alguna vez se han preguntado por mi propia responsabilidad en el asunto? Quiero decir, de que serviría llamar la atención si todos se centraran en su propia participación de mi desenlace? Lo que quiero dejar claro es que esto no es algo que se le pueda echar la culpa a algo o alguien, solo son rasgos de mi propia personalidad que llevan a que mi máximo enemigo sea yo misma. Otro factor que no deja de ser importante es mi característica evasión de los problemas, nunca me gusto sufrir, era más fácil escapar y dejar que otros se encargaran. La convivencia con mi padre fue difícil, por lo que no tarde en mudarme con mi madre, la convivencia con mi madre empeoro a medida que crecí, y no tuve más opción de vivir sola, y cuando creí que esa era la solución a mi desconformidad descubrí que convivir con migo misma era mucho peor, y ahora estoy aquí, escapando nuevamente, tomando una decisión que marcara toda mi vida, o más bien, la vida de quienes me rodean y la sombra de mi recuerdo.
( ficción)
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